Ciencia y Tecnología
Satélites de la NASA formarán un gigante radiotelescopio en órbita para estudiar el clima espacial
La NASA está planeando lanzar al espacio un conjunto de seis satélites del tamaño de una tostadora como parte del experimento Sun Radio Interferometer Space Experiment (SunRISE) con el objetivo de estudiar el clima espacial. Estos pequeños satélites orbitarán a unos 10 kilómetros uno del otro sobre la atmósfera terrestre, formando un radiotelescopio gigante de apertura única. Se espera que el lanzamiento de estos satélites se realice no antes del 2024.
La técnica utilizada para combinar los datos de los radiotelescopios más pequeños se llama interferometría, lo que permitirá imitar las capacidades de un observatorio único más grande y lograr una resolución sin precedentes. Esta misión se centrará en estudiar las emisiones de baja frecuencia de radio provenientes del Sol, lo que ayudará a los científicos a comprender mejor cómo el Sol genera intensas tormentas climáticas espaciales conocidas como tormentas de partículas solares.
El objetivo final de esta misión es proporcionar un mejor pronóstico del clima espacial, lo que mejoraría nuestra comprensión del comportamiento del Sol. El experimento SunRISE creará mapas 3D detallados de las emisiones de radio energéticas en la atmósfera magnética del Sol. Estos mapas serán cruciales para entender qué desencadena estos eventos, cómo se aceleran las partículas y cómo evolucionan las tormentas de partículas en el espacio.
En resumen, esta iniciativa de la NASA busca desentrañar los misterios del clima espacial mediante la creación de un radiotelescopio gigante en órbita formado por pequeños satélites, lo que permitirá un mayor entendimiento de las tormentas solares y su impacto en la Tierra.
Ciencia y Tecnología
De Guanajuato a la NASA: ingeniero mexicano lidera sistemas clave en misión espacial
Un ingeniero originario de Guanajuato se ha convertido en parte de una misión histórica al integrarse a la NASA, donde actualmente lidera un equipo enfocado en sistemas que protegen a los astronautas.
Su historia destaca por la perseverancia: pasó de no hablar inglés a formarse en universidades de alto nivel, enfrentando múltiples rechazos antes de lograr ingresar a la agencia espacial estadounidense.
Hoy, su trabajo resulta clave en el desarrollo de tecnología para la seguridad en misiones espaciales, posicionándose como un ejemplo de esfuerzo y superación que inspira a nuevas generaciones.





