Internacionales
Recortes de Financiamiento a la UNRWA Desencadenan Preocupación Global
La decisión de varios países de reducir la financiación de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) sume en la incertidumbre a decenas de miles de personas que dependen de su asistencia, no solo en los territorios ocupados, sino también en países de Oriente Medio, especialmente en Jordania.
“Al escuchar la noticia, solo pensamos en una cosa: ¿Será posible cortar la ayuda? ¿Experimentaremos dificultades similares a los refugiados sirios?”, se pregunta Abu Omar, uno de los beneficiarios de los servicios de la UNRWA que reside en el campamento de refugiados palestinos de Yerash, en el norte de Jordania.
Abu Omar es uno de los aproximadamente 2,5 millones de refugiados palestinos que viven en Jordania, incluidos 175,000 procedentes de la Franja de Gaza. Todos temen los efectos de la decisión de congelar fondos, derivada de las acusaciones de Israel contra una docena de trabajadores de la UNRWA por su presunta participación en el ataque del grupo islamista Hamás, que dejó más de 1,200 fallecidos en territorio israelí el pasado 7 de octubre.
En respuesta, más de una decena de países, incluyendo Estados Unidos, Canadá e Italia, han anunciado la congelación de su contribución económica a la agencia de la ONU.
Abu Omar expresa su preocupación, no solo por las posibles repercusiones en la oficina jordana de la UNRWA, sino también por el trasfondo que él percibe detrás de todo ello: que la decisión de cortar el flujo financiero “está dirigida a acabar con el refugiado palestino y no reconocerlo”.
“Estamos luchando por seguir viviendo y preservar el título de refugiado en un momento en el que la comunidad internacional e Israel deberían reconocer nuestra causa y nuestro derecho al retorno”, afirma Abu Omar.
La UNRWA, encargada de brindar apoyo, protección y cubrir las necesidades más básicas de unos 5,6 millones de refugiados palestinos registrados en Jordania, el Líbano, Siria, Cisjordania y la Franja de Gaza, teme no poder continuar su labor si la comunidad internacional le da la espalda y se queda sin fondos para la asistencia humanitaria de emergencia en el enclave palestino.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







