Internacionales
Nueva Zelanda indemnizará con 3 millones de dólares a hombre encarcelado injustamente durante 18 años
El gobierno de Nueva Zelanda ha anunciado que indemnizará con tres millones de dólares a un hombre llamado Alan Hall, quien pasó casi 18 años en prisión por un crimen que no cometió. En 1986, Hall fue condenado a cadena perpetua por el supuesto apuñalamiento mortal de un hombre durante un allanamiento de morada en Auckland. A pesar de la falta de pruebas forenses y los testimonios que lo exculpaban, fue declarado culpable.
En 1994, Hall obtuvo la libertad condicional, pero en 2012 fue nuevamente encarcelado por violar las condiciones de su liberación. Finalmente, el año pasado fue liberado y perdonado. La Corte Suprema de Nueva Zelanda reconoció la injusticia del juicio inicial, señalando una “incompetencia extrema” o posiblemente una “estrategia equivocada y deliberada para asegurar la condena”.
La ministra de Justicia, Deborah Russell, anunció que Hall aceptó una oferta de compensación de 4.9 millones de dólares neozelandeses (equivalentes a aproximadamente 3 millones de dólares o 49.6 millones de pesos mexicanos). En sus declaraciones, Russell expresó las disculpas incondicionales del gobierno por el fallo y la detención incorrectos, aunque reconoció que la disculpa y la indemnización no pueden eliminar completamente la injusticia que Hall sufrió.
En un comunicado, la familia de Hall expresó su alivio por el cierre de la lucha por limpiar el nombre de Alan. Sin embargo, señalaron que su injusto encarcelamiento le robó años de su vida, ya que tenía 24 años cuando fue arrestado y ahora tiene 61.
Internacionales
Meta vigila teclados y mouse de empleados para entrenar inteligencia artificial
Meta, empresa matriz de plataformas como Facebook e Instagram, comenzó a implementar un software de seguimiento en los teclados y mouse de sus empleados en Estados Unidos, con el objetivo de entrenar modelos de inteligencia artificial capaces de ejecutar tareas laborales de manera autónoma.
De acuerdo con memorandos internos, esta herramienta registra acciones como movimientos del mouse, clics y pulsaciones de teclas. Además, puede capturar ocasionalmente imágenes de pantalla para entender el contexto en el que se realizan dichas actividades.
La compañía explicó que el propósito principal es mejorar el desempeño de sus sistemas de inteligencia artificial, especialmente en tareas donde aún presentan limitaciones, como navegar menús, seleccionar opciones o utilizar atajos de teclado.
Según el planteamiento interno, los propios empleados contribuyen al desarrollo tecnológico simplemente al realizar su trabajo cotidiano, generando ejemplos reales de interacción con computadoras que sirven como base de aprendizaje para los algoritmos.
Un portavoz de la empresa señaló que, si el objetivo es crear asistentes digitales que ayuden a las personas en tareas diarias frente a la computadora, es necesario que los modelos comprendan cómo interactúan realmente los usuarios con estos sistemas.
Ante posibles preocupaciones por la privacidad, Meta aclaró que la información recolectada no será utilizada para medir el rendimiento laboral ni con fines disciplinarios. Asimismo, la empresa aseguró que existen mecanismos para proteger datos sensibles y limitar el alcance del monitoreo únicamente a entornos relacionados con el trabajo.






