Tabasco
Mejora Centro infraestructura social en colonia Casa Blanca y en Fracc. Galaxia
NOTA Con el objetivo de consolidar la transformación en la ciudad y mejorar la calidad de vida de los residentes, la alcaldesa Yolanda Osuna Huerta inauguró diversas obras de infraestructura social en la colonia Casa Blanca y el fraccionamiento Galaxia. Estas mejoras incluyeron la ampliación de la red eléctrica, pavimentación de calles, así como la rehabilitación del parque Las Palapas.
En una gira de trabajo, la presidenta municipal, acompañada por funcionarios locales, constató los resultados de los trabajos que representaron una inversión de más de 3 millones 568 mil pesos a través del Programa de Mejora Municipal de Centro.
La primera inauguración fue la ampliación de la red de energía eléctrica en la cerrada de la calle Río Mezcalapa, de la colonia Casa Blanca 1ª sección. Este proyecto incluyó la instalación de postes de concreto, transformadores, cableado y otros materiales esenciales. Osuna Huerta destacó que esta obra cumplió un compromiso pendiente y subrayó el compromiso continuo de la administración con más mejoras.
Posteriormente, en la colonia Casa Blanca 2ª Sección, se entregó la pavimentación de la calle Siete con concreto hidráulico, así como guarniciones y banquetas. Este proyecto fue recibido con agradecimiento por parte de los residentes, quienes destacaron su importancia para el acceso a la escuela y al trabajo.
Finalmente, la alcaldesa inauguró la rehabilitación del parque Las Palapas en el fraccionamiento Galaxia. Esta iniciativa busca mejorar los espacios públicos para el disfrute de niños, jóvenes y adultos mayores. Se instalaron juegos inclusivos, un columpio multifuncional y equipos de ejercicios. Osuna Huerta destacó la importancia de estas pequeñas obras que tienen un impacto significativo en la vida de las familias.
Estas acciones forman parte del compromiso del Gobierno de Centro para transformar y mejorar las condiciones de vida en diversas comunidades del municipio.
Tabasco
Campesinas reconocen que Sembrado Vida Tabasco les ha cambiado la vida; ahora no sólo cultivan para su mesa sino para obtener ingresos
Beneficiarias macuspanenses “sacan jugo” a la Jornada de Atención en Santuario primera para vender sus cosechas
Las mujeres madrugadoras de Santuario primera fueron las primeras en instalarse en el parque principal con sus cosechas y las de la Comunidad de Aprendizaje Campesino (CAC) a la que pertenecen, dispuestas a vender todo. Lo primero que “voló” fue el agua de coco, que los asistentes, entre servidores públicos y habitantes, bebieron con entusiasmo.
“La verdad nos ha ido muy bien. Ahora sí ya es poco lo que nos queda, tuvimos que traer más cacao, malanga, naranja agria, yuca, además de pinol y achiote, que nosotros elaboramos. Somos 23 hombres y mujeres los que integramos la unidad de producción”, explicó doña Socorro Ocaña Herrera mientras ofrecía a una joven “una bolsa de pinolito”.
Con una gorra de beisbol calada sobre su cabello recogido, para protegerse del sol, la macuspanense muestra orgullosa lo que cortó en su terreno, en la ranchería Pino Suárez, cerca de aquí: limón criollo, plátano y coco.
“Yo no había hecho esto hasta ahora que el Gobernador Javier May abrió el recurso para el programa Sembrando Vida Tabasco. Nos sentimos contentas porque es algo que trabajamos, cosechamos y, a la vez, sacamos para nuestra venta”, detalló con un lapicero que no suelta en su mano, ya que le sirve para anotar en una libreta todo lo que va despachando.
Vender en la Jornada de Atención que se celebró el 16 de julio en Santuario, un poblado a unos 15 kilómetros aproximadamente de la cabecera municipal de Macuspana, es lo mejor que han hecho. “Si lo hubiéramos vendido con un intermediario habríamos obtenido un precio más bajo”, acotó sonriente.
Hasta hace un año y medio, las dos “marchantas” se dedicaban exclusivamente a su hogar “porque no teníamos apoyo ni otra cosa en qué entretenernos más”, reconocieron. Pero el programa Sembrando Vida Tabasco las sacó de su casa y las cambió para siempre.
Tanto que, si les dieran a elegir, escogerían venir a trabajar a la unidad de producción, a apoyar a sus compañeras y compañeros en la siembra y a intercambiar aprendizajes y saberes con sus técnicos agrícolas y sociales.
“Si me dijeran que volviera a mi casa o siguiera en Sembrando Vida, ¡yo sigo en Sembrando Vida!, limpiando y trabajando las cosechas, los productos para nosotros mismos y para la venta. Me siento contenta y orgullosa, agradecida con el Gobernador Javier May que se enfocó en este programa, que nos ha ayudado bastante en la cosecha y económicamente. Primero Dios, nos vamos a seguir poniendo aquí a vender nuestros productos, para el que guste”, invitó mientras despachaba una bolsa de limones criollos “jugosísimos”, y no mintió.





