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La Marina tomará el Control del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
En una decisión que ha tomado por sorpresa al Gobierno de México y ha generado un gran revuelo tanto a nivel nacional como en América Latina, se ha emitido un acuerdo presidencial que otorga el control del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) a la Marina. Este traspaso de control se llevará a cabo en un lapso de 60 días, lo que ha generado una gran expectación en torno a cómo este cambio impactará tanto en la operación como en la administración financiera del aeropuerto más importante de la región.
La transferencia de control, como se ha confirmado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), implica que entidades paraestatales como el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México y los Servicios Aeroportuarios de la Ciudad de México, junto con el propio AICM, pasarán a ser coordinados por la Secretaría de la Marina. A partir del próximo 7 de octubre, el AICM se encontrará bajo la jurisdicción de la Marina, y su dirección operativa, administrativa y financiera será asumida por elementos militares. Esta medida busca optimizar la eficiencia y seguridad en la operación del aeropuerto, aprovechando las capacidades y recursos de la Marina para asegurar su funcionamiento efectivo. La relevancia de este cambio radica en cómo la Marina podrá aplicar sus conocimientos y experiencia para garantizar un mejor manejo del AICM en el futuro.
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¿Te vigilan por tu apariencia al entrar a una tienda? Profeco advierte sobre prácticas discriminatorias
La dependencia federal señala que ningún consumidor debe ser tratado como sospechoso por su vestimenta, color de piel o aspecto físico. Conoce cómo y dónde presentar una queja.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió sobre las prácticas discriminatorias que pueden enfrentar los clientes en establecimientos comerciales, particularmente cuando son vigilados de manera excesiva o reciben un trato injustificado debido a su apariencia física.
El titular de la dependencia, César Iván Escalante Ruiz, explicó que estas situaciones pueden constituir actos de perfilamiento racial o discriminación cuando el personal de seguridad o los empleados consideran sospechosa a una persona únicamente por su tono de piel, origen, vestimenta o características físicas.
¿Cuándo la vigilancia en una tienda se convierte en discriminación?
De acuerdo con lo señalado por Profeco, existen comportamientos que pueden representar un trato discriminatorio hacia los consumidores, como seguirlos constantemente por los pasillos, interrogarlos sin una razón justificada, solicitar revisiones de sus pertenencias o interceptarlos basándose exclusivamente en su apariencia.
Escalante Ruiz enfatizó que los establecimientos comerciales deben evaluar las conductas de las personas y no juzgarlas por su aspecto físico, ya que todos los consumidores tienen derecho a ingresar, recorrer las instalaciones, seleccionar productos y recibir atención sin enfrentar prejuicios.
Cifras revelan casos de discriminación en México
La Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022 evidenció que el 23.7% de la población encuestada reportó haber experimentado alguna situación de discriminación.
Entre los motivos identificados destacan la forma de vestir o el arreglo personal, con un 30.6%, así como el tono de piel, con un 13.1%, cifras que reflejan la presencia de prejuicios relacionados con la apariencia.
¿Dónde denunciar si eres víctima de discriminación?
Las personas que consideren haber recibido un trato discriminatorio en supermercados, tiendas departamentales u otros establecimientos pueden presentar su queja ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
Los canales de contacto difundidos son:
- Correo electrónico: quejas@conapred.gob.mx
- Teléfono: 55 5262 1490
- Línea gratuita: 800 543 0033
La Profeco reiteró la importancia de que los comercios garanticen un trato digno y respetuoso para todos sus clientes, independientemente de sus características físicas, condición social o manera de vestir.
La vigilancia comercial no debe convertirse en una forma de discriminación. Las medidas de seguridad deben responder a comportamientos objetivos y no a prejuicios sobre la apariencia de quienes ingresan a comprar.





