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Kenia: Suben a 336 los miembros de una secta muertos por ayunar ‘para ver a Jesucristo’

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Foto: Internet

Los presuntos miembros de una secta cristiana que ayunaron hasta morir en el sur de Kenia para reunirse con Jesucristo ascendieron a 336, después de que se exhumaran diez cuerpos más este viernes, informó la Policía.

La comisionada regional de policía de la Costa keniana, Rhoda Onyancha, dijo en declaraciones publicadas por los medios locales que los trabajos en el bosque de Shakahola se suspendieron hoy “para preparar la autopsia a los cuerpos que han sido exhumados durante la tercera fase”.

Onyancha indicó que son 19 los identificados por sus familiares mientras que los reportados como desaparecidos continúan siendo 613.

Además, 95 personas han sido rescatadas con vida hasta el momento, 36 han sido arrestadas en relación con la llamada “masacre de Shakahola” y se han recolectado 93 muestras de ADN de familiares.

El pasado miércoles comparecieron ante el tribunal de Shanzu, en la ciudad costera de Mombasa (sur), el líder de la secta que presuntamente persuadió a las víctimas para ayunar, el pastor Paul Mackenzie, junto con su mujer y otros veintiocho sospechosos.

A petición de la Fiscalía, el juez Yusuf Shikanda ordenó el traslado de Mackenzie y el resto de los que estaban en las comisarías de policía a la prisión de la urbe costera de Malindi, donde permanecerán hasta una nueva comparecencia prevista para el próximo 21 de junio.

La Fiscalía hizo la solicitud por la visible debilidad de algunos sospechosos (uno ni siquiera podía tenerse en pie en el tribunal) que secundaron una huelga de hambre bajo custodia policial, de forma que en la cárcel sean forzados a comer y se evite el riesgo de muerte.

Quienes no han dejado de alimentarse son Mackenzie y uno de sus asistentes, según la información aportada en el tribunal.

El pasado lunes, un total de 65 víctimas rescatadas del bosque comparecieron ante el tribunal de Shanzu por supuestamente intentar suicidarse negándose a comer en un centro de rescate.

La Fiscalía presentó una solicitud para que se les deje en prisión preventiva, pues el citado centro ya no puede retenerles.

Casi todos los muertos de la “masacre de Shakahola” han sido exhumados de tumbas y fosas comunes en ese bosque, a excepción de unos pocos que murieron en el hospital por su estado grave.

Las autopsias de más de un centenar de cuerpos evidenciaron que, si bien todos mostraban signos de inanición, los cadáveres de al menos tres menores y un adulto tenían también rastros de estrangulación y asfixia.

Las primeras investigaciones de la Policía apuntan a que los fieles eran forzados a seguir con el ayuno, aunque quisieran abandonarlo.

El presidente de Kenia, William Ruto, pidió el pasado 14 de mayo disculpas en nombre del Gobierno por no impedir las muertes.

Mackenzie, bajo custodia policial desde el pasado 14 de abril, lidera la Good News International Church (Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas).

Extaxista, el pastor fue detenido el pasado mes de marzo después de ser acusado de la muerte de dos niños en circunstancias similares, pero obtuvo la libertad bajo fianza.

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Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet

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El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.

De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.

La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.

El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.

Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.

Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.

La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.

Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.

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