Internacionales
Israel continúa ofensiva contra Hamás a pesar de llamados globales a un alto el fuego.

A pesar de los llamados globales a un alto el fuego, Israel continúa su ofensiva contra Hamás en Gaza, provocando una creciente preocupación por el impacto humanitario en la región. Israel y Estados Unidos enfrentan un aislamiento creciente, incluida una votación no vinculante en las Naciones Unidas que se espera que respalde un alto el fuego.
La ofensiva, desencadenada por un ataque letal de Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre, ha resultado en una cifra sin precedentes de muertes y destrucción en Gaza. Más de 18 mil palestinos, en su mayoría mujeres y niños, han perdido la vida, y más del 80% de la población de 2.3 millones ha sido desplazada.
A pesar de los esfuerzos de la ONU y países árabes, Israel ha indicado que la ofensiva podría extenderse por semanas o incluso meses. El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, se negó a establecer un plazo, pero señaló que la fase actual podría prolongarse varias semanas, con actividades militares continuas durante meses.
La situación humanitaria en Gaza es crítica, con el sistema de atención médica colapsado y la propagación de enfermedades entre los desplazados. A pesar de los llamados a un alto el fuego, Israel ha intensificado los bombardeos en el sur de Gaza, resultando en la muerte de al menos 23 personas.
La votación no vinculante sobre una resolución similar en la Asamblea General de la ONU se espera que sea simbólica, ya que Washington vetó esfuerzos similares en el Consejo de Seguridad la semana pasada. Israel y Estados Unidos sostienen que un alto el fuego que deje a Hamás en el poder sería una victoria para el grupo insurgente.
Expertos señalan que el objetivo israelí de destruir completamente a Hamás es poco realista debido al arraigo profundo del grupo en Gaza y en la ocupada Cisjordania. A medida que la crisis persiste, la comunidad internacional sigue presionando por una solución que proteja a la población civil y ponga fin al sufrimiento en la región.
Internacionales
Cuba acusa a Estados Unidos de “asfixiar su economía” tras amenaza de aranceles

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reaccionó a las recientes declaraciones del exmandatario estadounidense Donald Trump, quien amagó con imponer aranceles a países que vendan petróleo a la isla, al considerar que Cuba representa una “amenaza excepcional” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
A través de un pronunciamiento oficial, Díaz-Canel aseguró que estas medidas forman parte de una estrategia sostenida de Washington para “asfixiar la economía cubana”, al limitar el acceso del país a recursos energéticos esenciales y presionar a terceros países mediante sanciones económicas.
El mandatario cubano sostuvo que este tipo de acciones recrudecen el impacto del bloqueo económico y afectan directamente a la población, al tiempo que reiteró su rechazo a lo que calificó como una política hostil e injustificada por parte del gobierno estadounidense.
Las amenazas de nuevos aranceles se suman a una larga lista de tensiones históricas entre Cuba y Estados Unidos, en un contexto marcado por disputas diplomáticas, sanciones comerciales y diferencias ideológicas que continúan influyendo en la relación bilateral.

















