Nacionales
Integrante de banda de tráfico de personas recibe sentencia de cinco años de prisión”
Un miembro activo de una banda dedicada al tráfico de personas ha sido condenado a cinco años y cuatro meses de prisión por un juez federal. Raúl Hernández Santoyo, culpable del delito de delincuencia organizada con la finalidad de cometer tráfico de personas, enfrentará las consecuencias legales por sus acciones.
La detención de Raúl Hernández Santoyo se llevó a cabo en marzo de 2020, cuando agentes de la Policía Federal Ministerial, adscritos a Interpol México, ejecutaron seis órdenes de aprehensión en diferentes ubicaciones: Quintana Roo, Yucatán y Ciudad de México.
Según las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), esta organización delictiva se dedicaba a introducir de manera ilegal a personas indocumentadas a México. Luego, proporcionaban refugio y transporte a lo largo del país con el objetivo de llegar a la frontera con Estados Unidos, todo a cambio de sumas de dinero.
La operación de esta banda era especialmente prominente en la Península de Yucatán, donde transportaban a migrantes de diversas nacionalidades, incluyendo ciudadanos chilenos, colombianos, salvadoreños, peruanos, argentinos, hindúes, chinos, ecuatorianos, vietnamitas y cubanos.
El caso específico por el que se acusó a Raúl Hernández involucraba el tráfico de una persona migrante de origen cubano en 2017. El proceso legal culminó con una audiencia de procedimiento abreviado en el Centro de Justicia Penal Federal en Almoloya de Juárez, Estado de México, donde se dictó una sentencia condenatoria de cinco años y cuatro meses de prisión como resultado de sus acciones.
Nacionales
Rancho Izaguirre: un año del hallazgo que evidenció presunto centro de reclutamiento del crimen organizado en Jalisco
A un año del ingreso del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco al Rancho Izaguirre, en el municipio de Teuchitlán, el sitio continúa siendo uno de los lugares más inquietantes relacionados con la crisis de desapariciones en México.
El 5 de marzo de 2024, integrantes del colectivo ingresaron al predio y encontraron decenas de prendas de vestir, objetos personales y restos que podrían pertenecer a personas desaparecidas. Las imágenes y testimonios de aquel momento se difundieron rápidamente a nivel nacional e incluso internacional, generando indignación y preocupación entre la población.
Lo que en un inicio parecía un terreno abandonado terminó siendo señalado como un presunto centro de reclutamiento forzado del crimen organizado, donde diversas víctimas habrían sido llevadas contra su voluntad.
Para las familias buscadoras, el hallazgo marcó un antes y un después en su lucha por localizar a sus seres queridos, ya que evidenció la magnitud de la problemática y la necesidad de continuar con las labores de búsqueda en distintos puntos de Jalisco.
Cabe recordar que, aunque el colectivo hizo el descubrimiento en marzo de 2024, el rancho ya había sido asegurado previamente por autoridades. El 18 de septiembre de 2024, fuerzas federales intervinieron el lugar tras una balacera entre hombres armados y elementos de la Guardia Nacional.
Desde entonces, el Rancho Izaguirre permanece bajo investigación, mientras familiares de personas desaparecidas mantienen la esperanza de obtener respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.






