Nacionales
Hospitalizan nuevamente al exprocurador Jesús Murillo Karam
El exprocurador General de la República, Jesús Murillo Karam, fue trasladado al Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez” para que sea valorado médicamente.
Personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la capital realizó el traslado del exfuncionario, a quien le realizarán exámenes médicos por las enfermedades de que padece: hipertensión arterial sistémica, enfermedad pulmonar obstructiva e insuficiencia vascular.
El pasado 30 de junio, el juez federal Edmundo Manuel Perusquía Cabañas autorizó que Murillo Karam permaneciera al menos 60 días internado en la Torre Médica de Tepepan, debido a su estado de salud.
El exfuncionario fue detenido el 19 de agosto del año pasado e ingresado al Reclusorio Norte. Actualmente enfrenta dos procesos penales por desaparición forzada, tortura y obstrucción de la justicia, en el marco del caso de la desaparición de los 43 normalistas de Atotzinapa, ocurrida en septiembre de 2014.
A pesar de que la defensa de Murillo ha solicitado al juez que su cliente pueda llevar su proceso en prisión domiciliaria, debido a su delicado estado de salud, el juzgador ha negado esa posibilidad.
A finales de junio, el exprocurador fue trasladado al hospital de especialidades Belisario Domínguez para acudir a una cita programada.
En abril pasado, su abogado afirmó que su salud se ha deteriorado desde que está detenido y que hay riesgo de muerte o de daño permanente si sufre un evento vascular cerebral y no recibe tratamiento oportuno.
El abogado José Javier López García difundió un comunicado en el que afirma que el estado de salud del político hidalguense continúa siendo delicado.
“Resulta preocupante que se presente un evento vascular cerebral y no pueda atenderse oportunamente en el centro de reclusión y, con esto, se aumente el riesgo de un daño permanente o fatal”, señaló el abogado.
Nacionales
Rancho Izaguirre: un año del hallazgo que evidenció presunto centro de reclutamiento del crimen organizado en Jalisco
A un año del ingreso del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco al Rancho Izaguirre, en el municipio de Teuchitlán, el sitio continúa siendo uno de los lugares más inquietantes relacionados con la crisis de desapariciones en México.
El 5 de marzo de 2024, integrantes del colectivo ingresaron al predio y encontraron decenas de prendas de vestir, objetos personales y restos que podrían pertenecer a personas desaparecidas. Las imágenes y testimonios de aquel momento se difundieron rápidamente a nivel nacional e incluso internacional, generando indignación y preocupación entre la población.
Lo que en un inicio parecía un terreno abandonado terminó siendo señalado como un presunto centro de reclutamiento forzado del crimen organizado, donde diversas víctimas habrían sido llevadas contra su voluntad.
Para las familias buscadoras, el hallazgo marcó un antes y un después en su lucha por localizar a sus seres queridos, ya que evidenció la magnitud de la problemática y la necesidad de continuar con las labores de búsqueda en distintos puntos de Jalisco.
Cabe recordar que, aunque el colectivo hizo el descubrimiento en marzo de 2024, el rancho ya había sido asegurado previamente por autoridades. El 18 de septiembre de 2024, fuerzas federales intervinieron el lugar tras una balacera entre hombres armados y elementos de la Guardia Nacional.
Desde entonces, el Rancho Izaguirre permanece bajo investigación, mientras familiares de personas desaparecidas mantienen la esperanza de obtener respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.






