Internacionales
Evacúan a cientos por fuga de gas tóxico en Oklahoma; al menos 36 personas hospitalizadas
Un camión cisterna con amoníaco anhidro provocó una nube de gas que afectó a residentes y obligó al cierre de escuelas y negocios en Weatherford.
Cientos de personas fueron evacuadas y otras recibieron órdenes de permanecer en sus hogares en la ciudad de Weatherford, Oklahoma, tras una fuga de gas de amoníaco anhidro proveniente de un camión cisterna estacionado en un hotel. El incidente ocurrió la noche del miércoles, poco antes de las 10:00 p.m.
Autoridades locales informaron que la nube de gas provocó dificultades respiratorias en varias personas, y al menos 36 fueron trasladadas a un hospital de la zona antes de ser remitidas a otros centros médicos para recibir tratamiento adicional.
Durante la mañana del jueves, entre 500 y 600 personas permanecían en un refugio temporal, mientras que varios hogares de ancianos fueron evacuados y las escuelas cerradas por precaución. Las autoridades ordenaron a los residentes y negocios dentro de un área triangular cercana al lugar del incidente permanecer bajo resguardo.
Una salida de la Interestatal 40 hacia Weatherford fue cerrada y se desplegaron equipos de materiales peligrosos, así como una unidad de la Guardia Nacional de Oklahoma, para apoyar en las labores de emergencia. Aunque el camión ya no emitía gas, la falta de viento complicó la dispersión del amoníaco, por lo que la calidad del aire continuaba siendo monitoreada.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







