Internacionales
China y Rusia respaldan a Venezuela y piden reunión urgente en la ONU tras bloqueo de EE. UU.

La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de implementar un bloqueo a los petroleros vinculados a Venezuela ha generado una fuerte respuesta en el escenario internacional. Ante esta medida, el gobierno venezolano solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, con el objetivo de denunciar lo que considera una acción unilateral que afecta su soberanía y economía.
China expresó su apoyo a la petición venezolana y cuestionó las sanciones estadounidenses, a las que calificó como un acto de presión que pone en riesgo la estabilidad regional. Rusia también manifestó su respaldo diplomático a Caracas, señalando la necesidad de abordar el conflicto mediante el diálogo multilateral y evitar una escalada de tensiones.
Con esta postura conjunta, China y Rusia buscan que el debate se traslade al foro internacional, apostando por mecanismos diplomáticos para atender el conflicto. La reunión solicitada podría abrir una nueva etapa de discusión sobre sanciones, seguridad energética y la situación política en Venezuela.
Internacionales
Trump y Petro: Encuentro frío en la Casa Blanca

WASHINGTON D.C. — En un encuentro marcado por la rigidez del protocolo y la evidente distancia ideológica, los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro se reunieron este martes en la Casa Blanca. La cita, que buscaba rebajar las tensiones tras meses de ataques verbales y crisis diplomáticas, comenzó con un gesto que no pasó desapercibido para los analistas internacionales: el mandatario estadounidense rompió la tradición y no salió a recibir a su homólogo colombiano en el pórtico del Ala Oeste.
Un protocolo de “perfil bajo”
A diferencia de las visitas recientes de otros líderes regionales como Nayib Bukele o Javier Milei, el vehículo oficial de Petro fue desviado hacia una entrada lateral en el Edificio de Oficinas Ejecutivas. No hubo guardia de honor ni el habitual posado ante las cámaras en la entrada principal, lo que en el lenguaje diplomático de Washington se interpreta como una señal de frialdad y escepticismo.

















