Internacionales
China registra su primera deflación desde 2021
En contraste con las principales economías que lidian con la inflación, China experimentó una situación de deflación este miércoles, marcando su primera caída de precios en más de dos años, debido a la debilidad en el consumo interno que complica la recuperación económica.
Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, el índice de precios al consumo en China disminuyó un 0.3% en julio, representando su primera contracción en más de dos años. Los analistas consultados por Bloomberg habían previsto una contracción aún mayor del 0.4%.
En comparación, en julio, Francia reportó un incremento del 4.5% en los precios, mientras que Alemania registró un aumento del 6.2%.
Aunque una caída de los precios podría parecer favorable para el poder adquisitivo a corto plazo, a largo plazo plantea una amenaza macroeconómica, ya que los consumidores tienden a posponer las compras esperando mayores reducciones en los precios.
Esta tendencia puede llevar a una disminución en la producción por falta de demanda, y las empresas podrían verse obligadas a ofrecer descuentos más pronunciados para liquidar sus inventarios. Como resultado, se podría desencadenar una espiral descendente en la economía.
La percepción es que la recuperación económica de China se está debilitando. El analista Ken Cheung, del banco japonés Mizuho, señala que la deflación refleja la necesidad de un plan de estímulo contundente para impulsar la demanda. Aunque muchos economistas abogan por este tipo de medidas, hasta ahora, las autoridades han aplicado acciones puntuales y expresado intenciones hacia el sector privado sin lograr resultados significativos.
Se espera que estas cifras ejerzan presión sobre el gobierno chino para reconsiderar su estrategia económica actual y considerar medidas más efectivas de estímulo en un futuro cercano. Sin embargo, algunos analistas se muestran escépticos sobre la posibilidad de un cambio inmediato en la política económica gubernamental.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





