Internacionales
Chile es el primer país sudamericano en declarar una Política Exterior Feminista
El ministro chileno de Asuntos Exteriores, Alberto Van Klaveren, presentó este lunes su nueva Política Exterior Feminista (PEF), que coloca a Chile en la vanguardia al convertirse en el primer país de Suramérica en implantar esta estrategia.
“Si bien el concepto puede generar dudas y hasta suspicacias, lo cierto es que la base de una política exterior feminista no tiene nada de extraño, es la convicción por alcanzar un mundo más igualitario, que reconozca y promueva los derechos de las mujeres y niñas, y represente debidamente las sociedades hoy”, apuntó el canciller, quien añadió sobre la importancia de la acción participativa de los países.
La PEF pone el foco en la igualdad de género pues señala ser “un valor democrático y un principio que refuerza la imagen, el estatus y el reconocimiento del país”, según señaló el ministerio.
Sobre el texto, Van Klaveren puntualizó que será “un documento vivo” pues la política exterior feminista se trata de “un paradigma en construcción que avanza junto a la sociedad y los desafíos del futuro”.
Esta iniciativa posiciona la equidad entre hombres y mujeres como un elemento transformador, tanto en las fronteras de Chile como en sus relaciones internacionales hacia una cooperación feminista, y aseguran que esta declaración, es una “condición clave” para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, establecidos por la ONU.
“Esta política es participativa; inclusiva, pues busca los beneficios de todas y todos; trasversal e interseccional, al reconocer que la desigualdad no es solo estructural sino que también se configura a partir de la superposición de diversos factores”, agregó.
La nueva política procura avanzar en un sentido interno, donde se ha resaltado la importancia de la participación de las mujeres en la toma de decisiones, y también, en una perspectiva exterior, donde se promueva actuar coordinado con “objetivos definidos y resultados medibles”.
“Estamos frente a una tarea que nos convoca a todos y todas porque sabemos que la desigualdad de género limita severamente el potencial de crecimiento y desarrollo de las sociedades”, declaró Van Klaveren.
En marzo de 2022, el mandatario chileno, Gabriel Boric, anunció el desarrollo de esta política en aras de establecer el principio de equidad y no discriminación como un eje del quehacer político del país.
Según el ministerio, el presidente prestó una “particular” atención en el proceso de nombramiento de embajadores y embajadoras en el país, permitiendo que el número de mujeres que desarrollaban esta labor creciese, pasando de 14 en 2021 a 27 en febrero de 2023.
“Nuestro país ha sido pionero en otorgar una mirada inclusiva a la política de comercio internacional. Fuimos el primer país a nivel global en incorporar capítulos de género y comercio en varios de nuestros tratados, buscando abrir oportunidades para ampliar la participación de mujeres en el comercio internacional”, declaró el canciller Van Klaveren.
En 2014, Suecia fue el primer país en instaurar esta política exterior feminista, tres años después le siguió Canadá, en 2019 Francia y Luxemburgo, México y España en 2021 y ahora, después de que Chile se sume a la lista, Colombia y Argentina también han manifestado su interés de adoptarla.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





