Internacionales
Maduro llama a la Unión Nacional ante tensiones con EE. UU. por la región del Esequibo

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, instó a la población a mantener la máxima moral, unión y denuncia pública, en respuesta a la manifestación de apoyo de Estados Unidos a la soberanía de Guyana en el conflicto territorial por la región del Esequibo. Maduro, desde la casona cultural Aquiles Nazoa en Miranda, expresó su rechazo a aquellos que defienden los intereses de ExxonMobil de Guyana y el “imperio gringo.”
Dirigiéndose especialmente a la juventud, el mandatario afirmó que la Guayana Esequiba les pertenece y anunció la aprobación de un proyecto para construir 120 viviendas en San Martín de Turumbán, cerca del río Cuyuní, para el pueblo esequibano-venezolano.
Maduro acusó al imperio estadounidense, al británico y a la derecha de intentar despojar a Venezuela de su territorio. También criticó al secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, por respaldar el respeto al Laudo Arbitral de París de 1899 durante una conversación con el presidente guyanés.
El gobierno de Estados Unidos reiteró su apoyo inquebrantable a la soberanía de Guyana y abogó por una resolución pacífica. Maduro celebró un referendo para respaldar el reclamo venezolano sobre el Esequibo, territorio rico en petróleo, y propuso una ley para crear una provincia en la zona disputada. La embajada estadounidense anunció operaciones de vuelo en colaboración con la Fuerza de Defensa de Guyana.
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, rechazó la medida como una provocación a favor de ExxonMobil. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su preocupación y propuso la mediación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en la disputa para evitar conflictos en América del Sur.
Internacionales
Cuba acusa a Estados Unidos de “asfixiar su economía” tras amenaza de aranceles

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reaccionó a las recientes declaraciones del exmandatario estadounidense Donald Trump, quien amagó con imponer aranceles a países que vendan petróleo a la isla, al considerar que Cuba representa una “amenaza excepcional” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
A través de un pronunciamiento oficial, Díaz-Canel aseguró que estas medidas forman parte de una estrategia sostenida de Washington para “asfixiar la economía cubana”, al limitar el acceso del país a recursos energéticos esenciales y presionar a terceros países mediante sanciones económicas.
El mandatario cubano sostuvo que este tipo de acciones recrudecen el impacto del bloqueo económico y afectan directamente a la población, al tiempo que reiteró su rechazo a lo que calificó como una política hostil e injustificada por parte del gobierno estadounidense.
Las amenazas de nuevos aranceles se suman a una larga lista de tensiones históricas entre Cuba y Estados Unidos, en un contexto marcado por disputas diplomáticas, sanciones comerciales y diferencias ideológicas que continúan influyendo en la relación bilateral.

















