Síguenos en las redes
La Internacional Villahermosa

Tabasco

Reprueban diputados cuenta pública 2018 de Arturo Núñez

Publicado

el

Foto: Internet

4 de noviembre de 2019.- El último año del ejercicio administrativo del exgobernador Arturo Núñez Jiménez fue reprobado este lunes en comisiones, al igual que la cuenta pública 2018 de quien fuera presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Jorge Javier Priego Solís.

Y es que con cuatro votos a favor y uno en contra del perredista Agustín Silva Vidal, los integrantes de la Primera Comisión Inspectora así lo determinaron, mientras que por unanimidad aprobaron los ejercicios fiscales de los órganos desconcentrados.

La titular de esta instancia fiscalizadora, Juana María Esther Álvarez Hernández, hizo hincapié en que con recién aprobada Ley de Extinción de Dominio, se buscará recuperar lo “robado” en beneficio del pueblo de Tabasco.

La legisladora recordó que el monto no solventado del Ejecutivo local superan los más de cuatro mil millones de pesos; mientras que lo no solventado por Priego Solís fue de 104 millones de pesos.

De igual manera manifestó que corresponde ahora a los órganos auditores proceder con las consiguientes acciones para que haya resarcimiento.

EL DAÑO PATRIMONIAL QUE DEJÓ NUÑEZ

Según el informe del Órgano Superior de Fiscalización, la Secretaría de Finanzas no reconoció un pasivo superior a 1 mil 270 millones de pesos, Seguridad con la compra del polémico dron, además de Educación que también tuvo observaciones.

En total, subrayó, 23 dependencias tuvieron severas observaciones. Por ejemplo, Salud, a la que se le dieron para rescatar al sector de la crisis 125 millones de pesos –que correspondían al empréstito para la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal–, detectaron que 74 millones de pesos de este recurso se emplearon en otros gastos no autorizados.

Además, 22 millones de pesos que no se pudieron localizar; se hicieron pagos a médicos que no cuentan con la cédula de especialidad; entre otras observaciones.

Leandro de la O/NoticiasSinReservas

Tabasco

Nuevas masculinidades hacen posible la paz

Publicado

el

Foto: Internet
  • El Poder Judicial de Tabasco promueve el aprendizaje de la paz; “se aprende de la misma forma que la violencia, por observación, por imitación”
  • La catedrática neoleonesa, Myrna Elia García Barrera, plantea que la violencia afecta a toda la población, como víctimas o victimarios
  • Señala que las nuevas masculinidades implican compartir responsabilidades familiares, promover la no violencia, oponerse al machismo y favorecer que mujeres sean proveedoras del hogar

A golpe de sentencias, se pueden generar cambios determinantes en materia de violencia y desigualdad de género, y para ello los miembros de la comunidad jurídica necesitan reconocer los estereotipos y roles basados en el género, subrayó Myrna Elia García Barrera, coordinadora de la Unidad de Prevención, Investigación y Combate a la Violencia de Género del Tribunal Superior de Justicia de Nuevo León.

Al impartir la conferencia Nuevas masculinidades, a invitación del presidente del Poder Judicial tabasqueño, Enrique Priego Oropeza, la doctora en Derecho, egresada de la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), resaltó la importancia de generar reflexiones para mejorar la impartición de justicia, pues si bien no es fácil romper paradigmas, el status quo, las costumbres arraigadas con la cultura,  las nuevas masculinidades buscan promover el trato igualitario entre hombres y mujeres.

Explicó que el concepto de nuevas masculinidades nace a partir de la revisión del papel de los hombres en el esfuerzo para lograr la equidad de género, renunciar al sitio jerárquico que históricamente han desempeñado y abandonar la creencia de que debemos seguir patrones relacionados con el género.

Durante la videoconferencia, promovida por la Unidad de Igualdad de Género y Derechos Humanos de la institución, la integrante del sistema nacional de investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) sostuvo que es de capital importancia que los operadores jurídicos conozcan los roles de género, esto es, comportamientos o conductas estereotipadas, tareas o actividades que realiza una persona o que tradicionalmente se le han asignado por el simple hecho de ser hombre o mujer.

Estos desempeños de género hacen notorio el problema de violencia y la desigualdad entre hombres y mujeres, costumbres que  son aprendidas, pero que también se puede modificar.

Irma Salazar Méndez, titular de la unidad de género, detalló que el magistrado Enrique Priego invitó a la doctora García Barrera a dictar la conferencia como parte de las estrategias para promover la igualdad, para cambiar la mentalidad sobre este tema y, a su vez, incidir en el combate de la violencia contra mujeres y niñas.

Myrna Elia García, también catedrática de las universidades Autónoma de Nuevo León y de Monterrey, así como del Instituto de la Judicatura de esa entidad estableció que en el caso del “deber de ser mujer” la sociedad limita la autonomía, libertad y en algunas ocasiones hasta una vida libre de violencia.

Los estereotipos de acuerdo al sexo hacen mucho daño, tanto en el caso de los hombres, considerados fuertes y que no deben llorar, como en el que se estima que las mujeres son débiles y no controlan sus emociones, de ahí la importancia que los conceptos de masculinidad y feminidad se replanteen.

Señaló que las nuevas masculinidades implican compartir las responsabilidades familiares, el cuidado de los hijos, las labores domésticas, promover la no violencia, oponerse al machismo y constituir incluso a las mujeres como proveedoras del hogar. Cada hombre tiene el derecho de decidir su masculinidad sin ser juzgado, si va a ser tradicional sin violencia o si va  a optar por los nuevos conceptos.

La masculinidad positiva busca sobre todo sacudir las bases del patriarcado y todas sus derivaciones para deconstruirlo, al promover el trato igualitario entre hombres y mujeres donde quede prohibido cualquier tipo de discriminación.

La autora del libro Derecho de las nuevas tecnologías aseveró que hay que hacer realidad el precepto constitucional de igualdad, y no nada más la igualdad formal y material sino también la igualdad estructural, se deben reconocer las diferencias y promover las acciones afirmativas desde el punto de vista del Derecho, todo a través de la perspectiva de género, concepto que permite identificar, cuestionar y valorar la discriminación y la desigualdad al crear condiciones de cambio, comentó.

Tenemos que comprender que los procesos son diferenciados, pero que vivimos desigualdades sociales, debemos dejar de justificar la desigualdad basada en las diferencias, analizar que el género no alude exclusivamente a las mujeres sino que se trata de un tema que atañe a hombres y mujeres, así como advertir desigualdades y asimetrías de poder e identificar alternativas para modificar la desigualdad entre géneros, apuntó la especialista.

Para un desarrollo más equitativo y democrático –mencionó–, se requiere eliminar tratos discriminatorios, se tiene que difundir qué es la perspectiva de género, y para ello es menester hablar de legislación, de política, de capacitación, a través de experiencias de féminas y varones, ponerlos en marcha y evaluarlos, con el objetivo de  conseguir la igualdad, tal como marca la reforma constitucional del 10 de junio de 2011 que reconoce la dignidad humana, que son respetados e inherentes a todos sin distinción alguna.

García Barrera aseguró que la violencia se ha hecho normal y esto hace fácil que no se respete a las personas. Indicó que las masculinidades positivas ayudan, porque la educación es la solución, la educación en el ejercicio pleno de los derechos.

La educación es una herramienta de diálogo, una cultura de paz que rechaza la violencia es, además, una forma diferente de relacionarnos con tolerancia, diálogo y educación en el conflicto. Recordó que la Organización de las Naciones Unidas la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) señala que  la paz es posible. La paz se aprende, se enseña, de la misma forma que la violencia, por observación, por imitación, dijo.

Y esto significa que se puede aprender a vivir en paz, y  por ello hay que luchar, porque al final, la violencia afecta a toda la población, bien sea como víctimas o como victimarios.

Continuar leyendo